Hechos e investigaciones
Dermatología pediátrica




Patología dermatológica en el neonato


El período neonatal es un período corto en la vida del individuo, que abarca desde el momento del nacimiento hasta las 4 semanas siguientes. En él se desarrolla un primer contacto del niño con el mundo exterior, y una buena parte de este contacto se establece a través de la piel. Los procesos de interacción con el ambiente exterior, que suceden por primera vez en el recién nacido, precisan de una adaptación en la piel del niño, que puede mostrarse como cambios clínicamente visibles, aunque no necesariamente patológicos. Ejemplos de ello son los cambios desarrollados ante el ambiente externo, más seco que la bolsa amniótica, o la pronta adquisición de una flora cutánea de bacterias y levaduras que acompañará al individuo toda su vida.

Xantogranuloma juvenil

La piel del recién nacido a término muestra un desarrollo anatómico completo en la epidermis y sus anejos. Su función barrera, que reside en la capa córnea de la epidermis, es eficaz, pero una mayor relación entre superficie y volumen en el recién nacido que en el niño de más edad le confiere una mayor posibilidad de absorción de sustancias a través de la piel. La mayoría de las funciones de la piel están ya completamente desarrolladas en el recién nacido a término, si bien existe una cierta inmadurez en la termorregulación y en la sudoración en los primeros meses de vida.

En el recién nacido normal, se producen algunos fenómenos que, bien sean «fisiológicos» o «adaptativos», sólo se dan durante el período neonatal; son las denominadas erupciones transitorias del recién nacido, que no tienen una significación patológica. Sin embargo, su piel puede enfermar por causas tan variadas como procedimientos médicos y diagnósticos o por el paso transplacentario de anticuerpos maternos. El período neonatal puede ser el momento  de inicio de numerosos procesos tumorales, genéticos, malformativos o anomalías del desarrollo embrionario, que pueden ser transitorios, persistentes o progresivos a lo largo de la vida del individuo. También sobre el recién nacido pueden asentar procesos infecciosos adquiridos desde la madre o desde el ambiente exterior.

Mastocitosis (urticaria pigmentosa)

Por todo esto, en el período neonatal pueden presentarse unos cuadros clínicos de complejidad variable que se manifestarán de forma específica, bien por su naturaleza verdaderamente específica, bien por las características peculiares que se producen en este importante período de la vida.

Ángela Hernández Martín. Patología dermatológica en el neonato. Barcelona: Editorial Glosa; 2007.






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